miércoles, 12 de marzo de 2008

La atención del televidente

Las técnicas de persuasión son tan antiguas como la retórica que practicaba Aristóteles en Grecia. Y los mensajes de las publicidades no se sustraen del todo de la lógica propuesta desde antaño por este filósofo. Aunque de modo más moderno, sofisticado, frío y matemáticamente calculado, la creatividad toma cuerpo por medio de las modernas técnicas del márketing y de la producción publicitaria. Y esto es algo que se ve también en nuestra televisión. Las actuales publicidades audiovisuales generan mensajes atractivos, seductores, humorísticos y creativos.
Si bien, todo es con el fin de arrancar la expectativa de los consumidores, el fenómeno también contribuye al enriquecimiento del lenguaje en la producción de la pantalla chica. Ojalá que nuestra publicidad en tevé vaya ganando cada vez más en calidad y creatividad, para beneficio de todos, puesto que ella, como producto cultural, podría ser considerada una nueva manifestación artística para la televisión del siglo XXI.

Los reality show tiñen la televisión

El reality show es un género televisivo nuevo en comparación a otros. Puede estimarse que sus inicios se remontan a filmaciones realizadas por aficionados, pero hoy día amenazan con acaparar varios canales.
Muchos atribuyen sus inicios al populoso Big Brother (Gran Hermano) creado en 1997 por el holandés John de Mol, y que se inspiró en el programa The Real World de la MTV emitido en 1992. A partir de entonces, muchas productoras a nivel mundial tomaron su ejemplo y lo llevaron a sus países, aportando sus condimentos localistas. Esta modalidad visual, como muchos la conocen, se caracteriza por documentar –a través de las cámaras– situaciones espontáneas y de la vida real de personajes de carne y hueso. La llamada telerrealidad generó un impacto a nivel mercantil y de audiencia. La prestigiosa MTV, que en la década de los ochenta poseía un gran porcentaje de videoclips, comenzó a migrar a este estilo televisivo. Lastimosamente, en nuestro país los intentos de simular un reality show salieron pésimos.

Los talks show de la televisión

El talk show es un género televisivo en el que se presentan entrevistas o debates sobre ciertos temas.
Dentro de este formato pueden encasillarse los programas de "Laura en América" y "Cristina, edición especial". Ambas producciones muestran a la audiencia a personas con problemas de distintos tipos. Estas emisiones se dedican a explotar la miseria humana, procurando degradar la dignidad de las personas hasta el máximo, para así lograr un mayor rating.
El programa de la peruana Laura es bastante violento, polémico y sensacionalista, en el que sin asco se exhiben los dramas íntimos de familias sumidas en casos de maltratos, abusos, engaños, entre otros.
Aunque la latina Cristina ofrece más de lo mismo, trata de ser más delicada y suave en el trato con sus invitados. Este espacio cuenta con especialistas que brindan a la teleaudiencia sus acertadas intervenciones, enriqueciendo –un poco más– este desgastado y explotado estilo.

Un espacio muy educativo

El espacio denominado Medicina del Nuevo Milenio se trata de una interesante propuesta educativa emitida por Unicanal (canal de cable paraguayo).
La conducción del programa está a cargo de Eduardo T. Vidal, quien en cada entrega presenta a entrevistados del mundo de la salud. Los mismos hablan de sus temas con solvencia y profesionalismo, ya que son médicos especialistas.
El espacio, que fue declarado de interés educativo por el Ministerio de Educación y Cultura, es uno de los únicos de este género en el país. Su contenido realmente es positivo ya que ofrece la más variada información sobre patologías comunes y especiales, además de recomendaciones sobre nutrición, prácticas deportivas y cuidados del cuerpo. Lo único que se le puede objetar es que utiliza una jerga médica, un lenguaje muy técnico que en ocasiones resulta un poco rebuscado para la teleaudiencia. Se trata de un aspecto pendiente y muy importante que debe ser considerado por la producción.

Humor a lo latinoamericano

Aparte del humor televisivo de los canales de aire, la propuesta se amplía con la oferta del cable.
En Televisa (canal mexicano) se puede ver una divertida serie mexicana denominada María la del Barro, y en América (canal argentino) el programa Pablo y Pachu, conducido por este popular dúo argentino.
El primer programa está conformado por un disparatado elenco y posee un estilo más novelado, de tinte jocoso. Los personajes de Filomeno, Lamberto, Rosaura y María hacen reír al público con chistes reiterativos, pero finalmente simpáticos. En cambio, el espacio de Pablo y Pachu cuenta con otro formato, con chistes que aluden a la farándula argentina y latinoamericana. Uno de los bloques habituales del programa es la Escucha telefónica, en el que se efectúan conversaciones telefónicas probables, pero no imposibles, entre famosos. Aunque ambas propuestas son humorísticas, cada una tiene un estilo particular y localista de hacer reír a los televidentes.