miércoles, 7 de abril de 2010

La fiebre del karaoke sigue vigente en Paraguay

Foto: Un fanático canta en el local Big Song (Asunción, Paraguay).

Una mezcla de emoción, diversión y arte caracteriza al canto con pistas pregrabadas y letras en pantalla. La movida de bares, servicios especiales para fiestas y la venta de equipos va en aumento en Paraguay.

Por Sergio A. Noé Ritter

Cada noche de los viernes es un motivo de ansiedad para Laura Chemena, que no ve la hora de acudir a su bar de karaoke preferido, el Big Song, ubicado en pleno centro de Asunción (Paraguay).

A Laura -que siempre va con algunas amigas- no le preocupa que los demás canten mal o desafinen, o que les falte el talento, porque finalmente "todos reciben aplausos por igual".

Laura, una asidua concurrente de los bares de karaoke, confiesa que "la diversión y el compartir" dinamizan a estos espacios.

Por ello, el canto no es hoy un monopolio de los profesionales. La disponibilidad de tecnologías y de lugares con karaoke da al consumidor una gran variedad.

"Cantar es como sentir que la música es parte de uno. Allí se transmite todo lo que sentimos y, por ello, creo que la música es el lenguaje del alma y, también, una forma de hacer catarsis", revela la fanática del canto.

Su atracción son las baladas, y en especial, los temas de La Quinta Estación, Melina León y otros. "Emociones, de Roberto Carlos, es un tema ineludible", dice.

NEGOCIO. Gracias al invento japonés inspirado en el playback, el karaoke es parte de Paraguay y también de Fabián Martínez, dueño del local de karaoke El Grillo.

"Contamos con 27 mil pistas, de las cuales la gente elige dos temas por mesa. Mientras se pasan los temas, adaptamos la tonalidad de la música a la voz del cantante", indica Martínez, explicando la personalización del servicio.

Aunque no se cobra por acceder a los equipamientos para el canto, la ganancia se genera en la consumición de los tragos y picadas que se ofrecen.

Según Ángel Pérez, propietario de Big Song, la actividad se concentra especialmente los fines de semana.

"Un local bailable es diferente al karaoke. Además, la inversión en unos buenos equipamientos para el canto supone unos G. 20 millones", señala.

VARIEDAD. El mercado del karaoke no se restringe solamente a los bares.

También se ofrecen servicios de fiestas a domicilio con el pack de karaoke, desde los G. 400.000.

The Global, Alex Colmán DJ, Davicho DJ, Monster Disco, Danny López, Albert DJ, Pedro Silvero, Dany Ortiz, son algunos de los numerosos discotequeros que brindan servicios con proyección, equipamiento de sonido, así como musicalización ambiental.

Y para los que no se conforman con cantar bajo la ducha, también existe el karaoke casero, con un combo económico. Incluye un televisor, un reproductor de devedé, un micrófono y unos discos, que suponen una inversión de G. 550.000. Para los muy exigentes no existen límites, y fácilmente se puede superar los G. 5 millones solamente en equipos. En internet, hay varios programas de karaoke que se pueden bajar sin pagar nada.

MÚSICA A LA MEDIDA

El cantante y tecladista Antonio Donoso se dedica a ofrecer sus servicios de animación musical para fiestas.

Dentro de su oferta incluye el karaoke, que prepara para personalizar las fiestas de bodas o cumpleaños.

"Ejecuto el piano para acompañar a alguien, previa preparación del canto unos días antes", comenta. Y añade: "Como complemento, suelo acompañar musicalmente a los hombres que deseen cantar una o dos piezas a sus novias. Esto genera una gran impresión y emoción en las enamoradas", revela el músico.

Publicado en Última Hora, el domingo 21 de febrero de 2010
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