Si bien, todo es con el fin de arrancar la expectativa de los consumidores, el fenómeno también contribuye al enriquecimiento del lenguaje en la producción de la pantalla chica. Ojalá que nuestra publicidad en tevé vaya ganando cada vez más en calidad y creatividad, para beneficio de todos, puesto que ella, como producto cultural, podría ser considerada una nueva manifestación artística para la televisión del siglo XXI.
miércoles, 12 de marzo de 2008
La atención del televidente
Si bien, todo es con el fin de arrancar la expectativa de los consumidores, el fenómeno también contribuye al enriquecimiento del lenguaje en la producción de la pantalla chica. Ojalá que nuestra publicidad en tevé vaya ganando cada vez más en calidad y creatividad, para beneficio de todos, puesto que ella, como producto cultural, podría ser considerada una nueva manifestación artística para la televisión del siglo XXI.
Los reality show tiñen la televisión
Muchos atribuyen sus inicios al populoso Big Brother (Gran Hermano) creado en 1997 por el holandés John de Mol, y que se inspiró en el programa The Real World de la MTV emitido en 1992. A partir de entonces, muchas productoras a nivel mundial tomaron su ejemplo y lo llevaron a sus países, aportando sus condimentos localistas. Esta modalidad visual, como muchos la conocen, se caracteriza por documentar –a través de las cámaras– situaciones espontáneas y de la vida real de personajes de carne y hueso. La llamada telerrealidad generó un impacto a nivel mercantil y de audiencia. La prestigiosa MTV, que en la década de los ochenta poseía un gran porcentaje de videoclips, comenzó a migrar a este estilo televisivo. Lastimosamente, en nuestro país los intentos de simular un reality show salieron pésimos.
Los talks show de la televisión
El talk show es un género televisivo en el que se presentan entrevistas o debates sobre ciertos temas.
Dentro de este formato pueden encasillarse los programas de "Laura en América" y "Cristina, edición especial". Ambas producciones muestran a la audiencia a personas con problemas de distintos tipos. Estas emisiones se dedican a explotar la miseria humana, procurando degradar la dignidad de las personas hasta el máximo, para así lograr un mayor rating.
El programa de la peruana Laura es bastante violento, polémico y sensacionalista, en el que sin asco se exhiben los dramas íntimos de familias sumidas en casos de maltratos, abusos, engaños, entre otros.
Aunque la latina Cristina ofrece más de lo mismo, trata de ser más delicada y suave en el trato con sus invitados. Este espacio cuenta con especialistas que brindan a la teleaudiencia sus acertadas intervenciones, enriqueciendo –un poco más– este desgastado y explotado estilo.